Mostrando entradas con la etiqueta mafia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mafia. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de abril de 2011

Merkamueble te hará una oferta que no podrás rechazar

Una vez que has hecho un trato con Merkamueble es para siempre. Como la verdadera amistad, el matrimonio -el de antes, claro- el anisakis o el cáncer. O como un negocio con la mafia.


Aparentemente acabada nuestra relación "comercial", Merkamueble, como si don Vito Corleone fuera, nos hizo una "oferta" que no podíamos rechazar. Los antecedentes están en los post anteriores, especialmente en éste, donde se relatan las mentiras, y en este otro, que se centra en los monumentales retrasos de esta empresa. Para los más perezosos resumiré: Merkamueble se retrasó seis meses en el encargo de un mueble; al ir a reclamar se negó a devolver los 170 euros de fianza. Aseguró que ya tenía el pedido. Nos pareció que ya no era cuestión de adquirirlo (después de seis meses habíamos visto muebles similares mucho más baratos).


Las mentiras y chulería exhibidas por los encargados de Merkamueble (los ya míticos Jesús El Mago González y El Quesada) nos inclinaron de un modo definitivo a no comprar el mueble. Una decisión muy acertada a tenor de las múltiples estafas e irregularidades de esta compañía (ver lado superior derecho del blog), con una especial incompetencia en la instalación de sus productos. Espero tener tiempo de relatar algunos casos de este tipo en escritos futuros.


Resignados a perder la fianza (a la espera en cualquier caso de emprender acciones judiciales), Merkamueble nos sorprendió: no se conforma con los 170 euros. Lo quiere todo. No le basta con chulearnos y mentirnos. Nos envió una carta alucinante. Con un segundo párrafo plagado de mentiras para justificar el abuso del cuarto párrafo, donde amenaza con cobrarnos un recargo por el almacenamiento del pedido.


Transcribo la carta de estos sirvengüenzas de manera fidedigna, con sus negritas originales y su torturada sintaxis:
Estimada cliente:


Me dirijo a Vd. en representación de Muebles ISAN S.L. (Merkamueble), sociedad cuyo fin comercial es la venta de mobiliario para hogar.


En relación con a su pedido con número de referencia 2010/xxx.xxx (Cte nºxx.xxx), tenemos a bien, requerirle fehacientemente para la entrega y abono de la mercancía pendiente que tenemos en nuestros almacenes, encargada a color exclusivo a usted y de cuya fecha aproximada de entrega ya conocía dada la circunstancia de tener que espera algo más al tratarse de un color que ya no se fabricaba, mencionándonos usted, no tener inconveniente alguno en la espera.


Tratamos, por tanto, de llevar a cabo el cumplimiento del contrato de compraventa suscrito, con la entrega total de lo acordado, todo ello de conformidad con lo preceptuado en el art. 1461 y ss del Código Civil, así como el art 1.500 y ss. del mismo cuerpo legal.


En base a lo expuesto, ponemos en su conocimiento que, si transcurrido un plazo prudencial de 72 horas desde la recepción de la presente sin que se haya tenido conocimiento o contestación por su parte para fijar fecha de entrega, procederemos a contabilizar el correspondiente cargo por almacenamiento a razón de 8€ por día sin cuyo pago no se entregará el mobiliario.


Así las cosas, le ruego encarecidamente se ponga en contacto con esta empresa, a fin de fijar fecha para la entrega.


Sin más que manifestar y en espera de solventar, en la medida de lo posible, los obstáculos que hubieran o puedan surgir, así como en espera de sus noticias, reciba un cordial saludo.



Éste es el estilo mafioso de Merkamueble. Al leer la carta, llamé indignado a Merkamueble, aunque no a la tienda de San Sebastián de los Reyes donde compramos el mueble, sino al que parece ser el centro principal de la empresa franquiciada, en Collado Villalba. Me contestó un tal Francisco Rodríguez. Un poco en la línea chulesca de la empresa, pareció reírse al confundir yo "denuncia" por "reclamación", cuando estaba hablando de las numerosas protestas que acumula Merkamueble en Consumo.


Un pequeño error producto de los nervios y de la indignación, no de mis conocimientos de Derecho que, aunque limitados, todavía alcanzan a saber que en Consumo no se presentan denuncias. Intuí, no obstante, que en Merkamueble hasta la más humilde de las limpiadoras debe tener una instrucción de Derecho equivalente a dos o tres cursos, habida cuenta del tipo de empresa en la que trabajan.


En todo caso, Francisco Rodríguez se mostró bastante amable en el resto de la conversación y no intentó engañarme como sus ínclitos compañeros, El Quesada y El Mago. Eso sí, no me resolvió nada. Le pedí que me pasara con su superior y no accedió, diciendo que no podía hacer tal cosa. Tampoco me facilitó su nombre para ponerme yo en contacto con él más tarde.


Las consignas de Merkamueble parecen claras: el cliente (el extorsionado, en este caso) no puede dirigirse más que a los soldati, o como mucho al caporegime. Nada de hablar con los consiglieri, ni por supuesto con el Don o capofamiglia. Aunque yo no pedía tanto.


Las cosas no quedan aquí. En la próxima entrega, espero que en muy breve tiempo (lamento tantos días pasados desde el anterior post: muchos compromisos, viajes y un fuerte catarro me han robado el tiempo), pondré nuestra contestación a estos bandidos. Creo que merecerá la pena leerla.


¡INFÓRMATE BIEN! No compres en Merkamueble

ACTUALIZACIÓN: Edito el enlace que llevaba de las palabras "Don o capofamiglia" a una biografía de Francisco León, presidente de Merkamueble (pero como se ve, no oculto el hecho). Estiré demasiado la analogía y creo que cometí un exceso. No obstante, también creo que este señor, si no por acción, peca por al menos por omisión al consentir que el nombre de Merkamueble se vea enturbiado por las numerosas prácticas irregulares que cometen muchas de sus tiendas, aun siendo la mayor parte franquicias.